El molibdeno domina el calor.

Al afrontar condiciones en las cuales los metales tradicionales se deforman rápidamente o contaminan el ambiente como resultado de presiones de vapor elevadas, el molibdeno responde con un alto nivel de pureza química, resistencia a la corrosión y estabil

Su punto de fusión de 2620 °C hace del molibdeno uno de los metales con la mayor resistencia al calor. Este material tiene una alta estabilidad térmica y resistencia a la fluencia a temperaturas de servicio de hasta 1800 °C y se utiliza principalmente en entornos de vacío y con nitrógeno, hidrógeno y gases nobles.

En comparación con materiales cerámicos, el molibdeno tiene una capacidad de calor más baja y una mejor conductividad térmica. Esto significa que se puede calentar y enfriar muy rápidamente sin riesgo de agrietamiento o deformación.

Su punto de fusión elevado presta al molibdeno una presión de vapor más baja que la del acero y de muchos otros materiales de construcción. Por este motivo, los componentes de molibdeno permiten alcanzar una atmósfera extremadamente pura en el interior de un horno. En particular, el molibdeno evita la contaminación por carbono porque representa una solución libre de grafito.

Mantenga la forma: molibdeno-óxido de lantano.

 

La tenacidad a la rotura de los materiales de molibdeno disminuye al aumentar el nivel de recristalización. Esto significa que la temperatura de recristalización representa un factor decisivo. Hemos desarrollado aleaciones de molibdeno especiales para subir la temperatura de recristalización y la ductilidad después del uso en altas temperaturas. Los componentes fabricados con estas aleaciones que se utilizan en la construcción de hornos tienen una vida útil considerablemente más larga que el molibdeno puro.

Miremos, por ejemplo, el molibdeno con óxido de lantano: pequeñas cantidades de partículas de óxido de lantano en combinación con una tecnología de laminado sofisticada producen una estructura de fibra corta. Esta microestructura especial presta al molibdeno con óxido de lantano una temperatura de recristalización considerablemente más alta que la del molibdeno. El molibdeno con óxido de lantano es estable a temperaturas de hasta 2000 °C y conserva su resistencia a la fluencia y estabilidad dimensional, incluso en condiciones de uso extremas. Este material es particularmente apropiado para fabricar componentes para hornos, tales como hilos retorcidos y otros, navetas de sinterización y de recocido o filamentos de evaporación.

El molibdeno con óxido de lantano se puede procesar y conformar de la misma manera que el molibdeno. Esto permite fabricar piezas complejas y remachadas. A diferencia del molibdeno puro, el molibdeno con óxido de lantano se puede mecanizar incluso después de tratamientos de alta temperatura. Tampoco presentan problemas los procesos de limpieza mecánicos, tales como el arenado.

Desde hace más de 90 años nos hemos especializado, sobre todo, en la fabricación de componentes de molibdeno y tungsteno. Nuestros productos para hornos de alta temperatura comprenden cámaras calientes metálicas, elementos calentadores, crisoles, chapas de blindaje, navetas para recocido y navetas para sinterización. Aprenda más sobre nuestros metales de alta resistencia para su horno.