El molibdeno y el tungsteno en la industria del cultivo de cristales de zafiro

Los metales refractarios a altas temperaturas, como los materiales basados en molibdeno y tungsteno, son esenciales para las tecnologías de cultivo de cristales de zafiro y se usan extensamente en crisoles, blindajes de cámaras calientes o elementos de calefacción.

Las capacidad mundial de producción de zafiros está dominada por tres métodos de cultivo: la técnica Kyropoulos, el método de intercambio de calor y el crecimiento de películas con bordes definidos. La clave del éxito económico de todos estos métodos se basa en cristales de gran tamaño y primera calidad y en mantener al mismo tiempo los costes de producción al nivel más bajo posible. En consecuencia, el rendimiento y la vida útil de los componentes metálicos con un alto punto de fusión son esenciales para la reducción de costes en este mercado competitivo.
Durante el 19º Seminario Plansee, Michael Mark, Hannes Traxler, Robert Schiftner, Bernd Kleinpaß y Wolfram Knabl proporcionaron una idea general de las características a altas temperaturas del molibdeno, el tungsteno y sus aleaciones. El debate se centró en propiedades mecánicas y termofísicas y en las interacciones de la alúmina líquida con metales refractarios a 2100 °C. Propusieron el MoW como una aleación interesante con un elevada resistencia a la fluencia y un comportamiento termofísico modificado. Un empeño adicional por acondicionar las superficies metálicas refractarias que entran en contacto con masas fundidas podría aumentar la vida útil de los crisoles.

 

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