Molibdeno

Con sus extraordinarias propiedades mecánicas y químicas, el molibdeno es un material excelente para las mayores exigencias. Dado que el molibdeno posee un punto de fusión muy alto, un bajo coeficiente de dilatación térmica y una elevada conductividad térmica, se utiliza en muchas industrias diferentes. El molibdeno es realmente polivalente; utilizamos este material, por ejemplo, para producir cintas e hilos para la industria del alumbrado, placas base de semiconductores para la electrónica de potencia, electrodos de fusión de vidrio, cámaras calientes para hornos de alta temperatura y blancos de pulverización catódica para el recubrimiento de células solares y pantallas planas.

Hilo fino de molibdeno
Hilo fino de molibdeno
Cámaras calientes de molibdeno
Cámara caliente
Electrodos de molibdeno para fusión de vidrio
Electrodos para fusión de vidrio
Placas base de molibdeno
Placas base de molibdeno
Propiedades del molibdeno
Número atómico42
Número CAS7439-98-7
Masa atómica95,94
Punto de fusión2620 °C
Punto de ebullición4639 °C
Volumen atómico0,0153 [nm3]
Densidad a 20 °C10,22 [g/cm3]
Estructura cristalinacúbica centrada en el cuerpo
Constante reticular315 [pm]
Abundancia en la corteza terrestre1,2 [g/t]
Aplicaciones
Aplicaciones
aleaciones de molibdeno
Aleaciones
Propiedades del molibdeno
Propiedades
Presencia natural y preparación
Presencia
Pulvimetalurgia
Pulvi-
metalurgia

Pureza garantizada

Puede confiar en nuestra calidad. Fabricamos nosotros mismos nuestros productos de molibdeno, desde el óxido de metal hasta el producto acabado. Utilizamos solamente el óxido de molibdeno más puro como materia prima, lo que garantiza que usted se beneficiará de un alto nivel de pureza del material. Averígüelo usted mismo.

ElementoValor máx. típico [µg/g]Valor máx. garantizado [µg/g]
Al110
Cr320
Cu220
Fe520
K620
Ni110
Si220
W169300
C1330
H010
N510
O640
Cd15
Hg*01
Pb05


*Valor inicial

La presencia de Cr (VI) y de impurezas orgánicas queda definitivamente excluida debido al proceso de producción (varios tratamientos térmicos a temperaturas por encima de 1000 °C en atmósfera de H2)

Aplicaciones

Las aplicaciones industriales de nuestro molibdeno son tan variadas como sus propiedades. A continuación presentaremos brevemente tres de ellas:

Alta pureza y excelente resistencia a la fluencia

Nuestro molibdeno es extraordinariamente puro, resiste temperaturas muy elevadas pero, a pesar de todo, sigue siendo fácil de mecanizar. Por ejemplo, para producir crisoles para todos los procesos convencionales en el campo del cultivo de zafiros. Gracias a su pureza excepcional, estos han demostrado su valor como recipientes optimizados para la fusión y la solidificación.

Alta estabilidad dimensional y excelente resistencia a la corrosión

Nuestros agitadores homogeneizan toda clase de vidrio fundido; para ello, necesitan resistir temperaturas extremas y vidrios fundidos agresivos. Sin embargo, el molibdeno lo hace posible; con su excelente estabilidad dimensional y resistencia a la corrosión de metales y vidrios fundidos, nuestro material garantiza una agitación óptima, además de una larga vida útil del producto.

Alta conductividad térmica y bajo coeficiente de dilatación térmica

Las altas densidades de potencia y el flujo de electricidad que discurren a través de los diodos de potencia y transistores generan calor. La buena conductividad térmica y las propiedades de dilatación térmica adaptadas al material semiconductor hacen del molibdeno y sus aleaciones un material de soporte perfecto para sistemas electrónicos de potencia. Si se utiliza como placa base, el molibdeno disipa el calor con fiabilidad.

Molibdeno puro; ¿o mejor una aleación?

Preparamos nuestro molibdeno para que tenga un rendimiento perfecto en cada aplicación. Con la adición de diferentes aleaciones podemos determinar las siguientes propiedades:

  • Propiedades físicas (p. ej., punto de fusión, presión de vapor, densidad, conductividad eléctrica, conductividad térmica, dilatación térmica o capacidad térmica)
  • Propiedades mecánicas (p. ej., resistencia, comportamiento de rotura, resistencia a la fluencia o ductilidad)
  • Propiedades químicas (resistencia a la corrosión o grababilidad)
  • Mecanizabilidad (p. ej., procesos de corte, conformabilidad o soldabilidad)
  • Comportamiento de recristalización (temperatura de recristalización, fragilización o efectos de envejecimiento)

Y eso no es todo: nuestros procesos de fabricación a medida nos permiten modular otras propiedades del molibdeno en un amplio abanico de valores, con lo que se obtienen unas aleaciones de molibdeno con una extensa gama de propiedades adaptadas exactamente para cumplir los requisitos de la aplicación concreta.

Nombre del materialComposición química (porcentaje en peso)
Mo (puro) >99,97 % Mo
TZM0,5 % Ti/0,08 % Zr/0,01-0,04 % C
MHC1,2 % Hf/0,05-0,12 % C
Molibdeno con óxido de lantano (ML)ML0,3 % La2O3
MLR (R = recristalizado)0,7 % La2O3
MLS (S = en estado de distensión)0,7 % La2O3
MoILQ (ILQ = calidad para lámparas incandescentes)

0,03 % La2O3

Molibdeno con óxido de itrioMY0,47 % Y2O3/0,08 % Ce2O3
MoReMoRe55,0 % Re
MoRe4141,0 % Re
MoWMW2020,0 % W
MW3030,0 % W
MW5050,0 % W
MoCuMoCu3030,0 % Cu
MoCu1515,0 % Cu
MoZrO2MZ171,7 % ZrO2
MoNbMoNb109,71 % Nb
MoTaMT1110,75 % Ta

TZM (titanio-circonio-molibdeno)

Transformamos nuestro molibdeno en TZM utilizando pequeñas cantidades de carburos de poco tamaño y extremadamente finos. El TZM es más resistente que el molibdeno puro y presenta una mayor temperatura de recristalización y una mejor resistencia a la fluencia. Asimismo, el TZM se utiliza en aplicaciones de alta temperatura en las que entran en juego unas exigentes cargas mecánicas como, por ejemplo, en herramientas de forjado o como ánodos rotatorios en tubos de rayos X. Las temperaturas de uso recomendadas se encuentran entre 700 y 1400 °C.

MHC (molibdeno-hafnio-carbono)

El MHC es una aleación reforzada con partículas y con base de molibdeno que contiene tanto hafnio como carbono. Gracias a los carburos, distribuidos uniformemente y extremadamente finos, el material se beneficia de una excelente resistencia al calor y la fluencia; asimismo, con 1550 °C, la temperatura máxima de uso recomendada es 150 °C más alta que la del TZM. El MHC se utiliza en aplicaciones de conformado de metales, entre otras; cuando se emplea en hileras de extrusión, es capaz de soportar cargas térmicas y mecánicas extremas.

ML (molibdeno con óxido de lantano)

Pequeñas cantidades de partículas de óxido de lantano (0,3 o 0,7 por ciento) aportan al molibdeno una estructura de fibras apiladas; esta microestructura especial es estable hasta una temperatura de 2000 °C, por lo que el molibdeno con óxido de lantano también es resistente a la fluencia incluso cuando las condiciones de uso son extremas. Mecanizamos estas aleaciones principalmente para producir componentes de hornos, como cables trenzados —entre otros—, navetas de sinterizado y recocido o serpentines de evaporadores. En el sector de la iluminación, el molibdeno con óxido de lantano se utiliza, por ejemplo, para cables de alimentación y retención.

MoILQ (molibdeno-ILQ)

MoILQ es una aleación de molibdeno microdopada con un contenido de óxido de lantano de tan solo un 0,03 % en peso; ha sido desarrollada especialmente para usarla en el sector de la iluminación. Gracias al contenido de dopante especialmente adaptado, su temperatura de recristalización es superior a la del molibdeno puro. Después de la recristalización, su microestructura muestra, además, un grano más fino que en el caso del molibdeno puro. En comparación con nuestro material ML, el MoILQ es más fácil de conformar y, en consecuencia, de procesar. MoILQ se utiliza para almas para filamento e hilos de sujeción en la fabricación de filamentos para lámparas incandescentes y halógenas.

MY (molibdeno con óxido de itrio y óxido de cerio)

Nuestro MY es una aleación de molibdeno reforzada con partículas, que contiene un 0,47 % en peso de óxido de itrio y un 0,08 % en peso de óxido de cerio. Hemos desarrollado el MY especialmente para usarlo en el sector de la iluminación. El MY se adhiere bien al vidrio de cuarzo, es fácil de soldar y ofrece una mayor resistencia a la oxidación que el molibdeno puro. MY se utiliza principalmente en cintas ESS de alimentación y navetas de evaporación para aplicaciones en el campo de la tecnología de recubrimiento.

MoW (molibdeno-tungsteno)

Las propiedades de resistencia a altas temperaturas y la resistencia a la corrosión de nuestro molibdeno mejoran el tungsteno. Disponibles en diferentes composiciones desde MW20 con un 20 % en peso de tungsteno hasta MW50 con un 50 % en peso de tungsteno, nuestros materiales MoW se utilizan principalmente en la fabricación de zinc, así como para herramientas agitadoras en la industria del vidrio. Además, utilizamos nuestras aleaciones de MoW para producir blancos de pulverización catódica para recubrir pantallas planas. Las capas de MoW muestran una grababilidad mejorada, lo que constituye una propiedad valiosa en la fabricación de transistores de película fina.

MoRe (molibdeno-renio)

Añadiendo una pequeña cantidad de renio se consigue la ductilidad del molibdeno incluso por debajo de la temperatura ambiente. El molibdeno-renio (MoRe) se utiliza principalmente para hilos de termopares en las composiciones estándar MoRe5 y MoRe41, así como en aplicaciones que exigen un alto nivel de ductilidad.

MoCu (molibdeno-cobre)

El molibdeno-cobre (MoCu) es un material compuesto que contiene hasta un 30 % en peso de cobre. Este material combina la alta conductividad térmica del cobre con la reducida dilatación térmica del molibdeno. Nuestro MoCu es idóneo para fabricar elementos de refrigeración pasivos (disipadores térmicos) en componentes electrónicos. Con su peso reducido, los materiales compuestos de molibdeno-cobre son particularmente apropiados cuando cada gramo cuenta: por ejemplo, en la industria del automóvil se utilizan como placas de soporte para los módulos IGBT, que actúan como inversores en accionamientos eléctricos.

MoZrO2 (molibdeno con óxido de circonio)

 

Los electrodos para fusión de vidrio deben ser resistentes a los vidrios fundidos agresivos y a temperaturas muy altas. Añadiendo un 1,7 % en peso de óxido de circonio conferimos a nuestro molibdeno unas propiedades particularmente valiosas para la industria del vidrio. El MoZrO2 ofrece una mayor resistencia a la corrosión frente al vidrio fundido, una mayor estabilidad a altas temperaturas y una mejor resistencia a la fluencia que el molibdeno puro.

Nuestros cátodos para pulverización catódica de molibdeno se utilizan para producir capas funcionales finas para pantallas planas. Sobre todo en el caso de las pantallas táctiles es esencial un alto nivel de resistencia a la corrosión; por este motivo, añadimos niobio como elemento de aleación a nuestro producto estrella, el molibdeno, lo que nos permite conseguir una alta resistencia a la corrosión. ¿Desea combinar una alta resistencia a la corrosión y una estructuración fácil y rápida de la capa pulverizada?; en ese caso, le recomendamos nuestra aleación de MoTa.

Bueno y versátil: las propiedades materiales del molibdeno.

El molibdeno pertenece al grupo de los metales refractarios, que consisten en metales cuyo punto de fusión es más alto que el del platino (1772 °C). En los metales refractarios, la energía que enlaza los diferentes átomos es especialmente alta; asimismo, este tipo de metales presenta un punto de fusión alto, además de una presión de vapor baja, un módulo de elasticidad alto y una estabilidad térmica elevada. Los metales refractarios también se caracterizan normalmente por un coeficiente bajo de dilatación térmica y una densidad relativamente alta. El hecho de que el molibdeno pertenezca al mismo grupo que el tungsteno en la tabla periódica significa que ambos poseen una estructura atómica y propiedades químicas similares. La excelente conductividad térmica tanto del molibdeno como del tungsteno también resulta particularmente interesante; sin embargo, el molibdeno puede deformarse con facilidad incluso a unas temperaturas bastante bajas, por lo que es más sencillo de trabajar que el tungsteno.

El molibdeno es realmente polivalente y ofrece un perfil de propiedades muy equilibrado:

Propiedades
Número atómico42
Masa atómica95,94
Punto de fusión2620 °C/2893 K
Punto de ebullición4639 °C/4912 K
Volumen atómico0,0153 [nm3]

Presión de vapor

a 1800 °C1 · 10-4 [Pa]
a 2200 °C5 · 10-2 [Pa]
Densidad a 20 °C (293 K)10,22 [g/cm3]
Estructura cristalinacúbica centrada en el cuerpo
Constante reticular315 [pm]

Dureza a 20 °C (293 K)

con recocido de eliminación de tensiones>220 [HV10]
recristalizado160-180 [HV10]
Módulo de elasticidad a 20 °C (293 K)320 [GPa]
Coeficiente de Poisson0,31
Coeficiente de dilatación térmica lineal a 20 °C (293 K)5,2 · 10-6[m/(m·K)]
Conductividad térmica a 20 °C (293 K)142 [W/(m ·K)]
Calor específico a 20 °C (293 K)0,25 [J/(g·K)]
Conductividad eléctrica a 20 °C (293 K)17,9 · 106 [S/m]
Resistencia eléctrica específica a 20 °C (293 K)0,056 [(Ω·mm2)/m]

Velocidad del sonido a 20 °C (293 K)

Onda longitudinal6250 [m/s]
Onda transversal3350 [m/s]
Función de trabajo de electrones4,39 [eV]
Sección transversal de captura para neutrones térmicos2,7 · 10−27[m2]

Podemos influir en las propiedades de nuestro molibdeno y sus aleaciones variando el tipo y la cantidad de los elementos de aleación que añadimos, así como utilizando procesos de producción adaptados a medida. Los carburos que incorporamos específicamente en nuestros materiales TZM y MHC influyen en las propiedades mecánicas del molibdeno en todos los rangos de temperatura; en particular, los óxidos aumentan la temperatura de recristalización y la resistencia a la fluencia del molibdeno; el renio consigue la ductilidad del molibdeno incluso por debajo de la temperatura ambiente, mientras que el cobre aumenta la conductividad térmica sin afectar de una manera importante al coeficiente de dilatación.

Índices de evaporación de metales refractarios
Índices de evaporación de metales refractarios
Presión de vapor de metales refractarios
Presión de vapor de metales refractarios
Coeficiente de dilatación térmica lineal para Mo, TZM y MLR
Coeficiente de dialatación térmica lineal para Mo, TZM
y MLR en función de la temperatura
Conductividad térmica de Mo, TZM y MLR
Conductividad térmica de Mo, TZM y MLR
en función de la temperatura
Calor específico
Calor específico
Resistividad eléctrica específica
Resistividad eléctrica específica

Aleaciones del molibdeno en comparación con el molibdeno puro

TZMMHCMLMoILQ
Componentes de aleación (porcentaje en peso)0,5 % Ti
0,08 % Zr
0,01-0,04 % C
1,2 % Hf
0,05-0,12 % C
0,3 % La2O3
0,7 % La2O3
0,03 % La2O3
Conductividad térmica--
Estabilidad a temperatura ambiente++
Estabilidad a altas temperaturas y resistencia a la fluencia++(< 1 400 °C)
+ (> 1 400 °C)
++(< 1 500 °C)
+ (> 1 500 °C)
+(< 1 400 °C)
++ (> 1 400 °C)
+
Temperatura de recristalización++++++
Ductilidad después del uso con alta temperatura+++++
Soldabilidad++++
MYMoWMoReMoCu
Componentes de aleación (porcentaje en peso)0,47 % Y2O3
0,08 % Ce2O3
20-50 % W5/41 % Re15/30 % Cu
Conductividad térmica~--++
Estabilidad a temperatura ambiente~++-
Estabilidad a altas temperaturas y resistencia a la fluencia+++-
Temperatura de recristalización+++-
Ductilidad después del uso con alta temperatura+~+++
Soldabilidad+~++-

~ comparable con Mo puro + mayor que el Mo puro ++ mucho mayor que el Mo puro - menor que el Mo puro -- mucho menor que el Mo puro

Propiedades termofísicas

Los metales refractarios se caracterizan normalmente por su bajo coeficiente de dilatación térmica y una densidad relativamente alta, lo que también es cierto en el caso del molibdeno; este material se caracteriza también por su alto nivel de conductividad térmica y baja resistencia eléctrica. Los átomos de molibdeno están fuertemente enlazados, y el elemento tiene un módulo de elasticidad más elevado que muchos otros metales; asimismo, las propiedades termofísicas del molibdeno cambian con la temperatura.

Dilatación térmica del molibdeno
Dilatación térmica lineal del molibdeno y el tungsteno
calores específicos del molibdeno y el tungsteno
Calores específicos del molibdeno y el tungsteno
Emisividad del molibdeno

La gráfica muestra los valores dependientes de la temperatura de la emisividad del molibdeno (mostrados en el campo de dispersión de color rojo). Los valores de las muestras de Plansee, medidos de manera experimental y en condiciones normales de entrega, se encuentran en el extremo superior derecho del campo de dispersión.

La resistividad eléctrica específica de un material es el inverso multiplicativo de su conductividad eléctrica; cuanto más bajo sea el valor de la resistividad eléctrica específica, mejor será su corriente de conducción. La resistividad eléctrica específica se mide en Ωmm²/m. Los metales presentan resistividades eléctricas específicas muy diferentes; a modo de ejemplo, la plata tiene una resistividad eléctrica específica de 0,016 Ωmm²/m, mientras que la del titanio es de 0,8 Ωmm²/m. La resistividad eléctrica específica se ve muy influenciada por la temperatura, los elementos de aleación, las impurezas y los defectos del material correspondiente. Nuestros materiales de alto rendimiento —el molibdeno y el tungsteno— tienen una resistividad eléctrica específica muy baja: aproximadamente 0,05 Ωmm²/m a temperatura ambiente e incluso menos de 0,5 Ωmm²/m a una temperatura de 1500 °C; por lo tanto, nuestros metales son los más adecuados para usarlos como materiales de contacto y recubrimiento. Debido a que el molibdeno y el tungsteno tienen una red cristalina cúbica, la resistividad eléctrica específica presenta el mismo valor en todas las orientaciones cristalográficas.

Resistencia eléctrica específica del molibdeno y el tungsteno
Resistencia eléctrica específica del molibdeno y el tungsteno
Conductividad térmica del molibdeno y el tungsteno como una función de temperatura
Conductividad térmica del molibdeno y el tungsteno
como una función de temperatura

Propiedades mecánicas

Debido a su punto de fusión alto —de 2620 °C—, el molibdeno conserva su robustez y resistencia a la fluencia incluso a temperaturas altas; la robustez del molibdeno aumenta mucho más cuanto más se trabaja el material en frío. En comparación con otros materiales, la ductilidad de los materiales de molibdeno también aumenta al aumentar el trabajo en frío. Agregamos renio como un elemento de aleación para aumentar la ductilidad del molibdeno y reducir su temperatura de transición dúctil-frágil. También usamos titanio, circonio, hafnio, carbono y óxidos de tierras raras como componentes de aleación para agregar nuestro molibdeno. Si se compara con otros metales, el módulo de elasticidad del molibdeno y sus aleaciones es muy alto, debido a los fuertes enlaces que se establecen entre los átomos del molibdeno, lo que significa que somos capaces de crear una variedad de materiales provistos de abanicos específicos de propiedades.

Modulo de elasticidad del molibdeno
Módulo de elasticidad del molibdeno trazado con respecto a
la prueba de temperatura comparada con nuestros otros
metales refractarios: tungsteno, tántalo y niobio.
Límite de elasticidad típico de 0,2% para material de chapa de Mo y TZM en estado de distensión o
Límite de elasticidad típico de 0,2% para Mo y TZM
material de chapa en estado de distensión o
recristalizado (chapa de 2 mm de espesor)
Resistencia a la tracción
Resistencia a la tracción del material de chapa de Mo y TZM en
estado de distensión y recristalizado, respectivamente
Comparación de la velocidad constante de fluencia
Comparación de la velocidad constante de fluencia del Mo, TZM y MLR
Material de la chapa a 1100 °C
Comparación de la velocidad constante de fluencia del material de las placas de Mo, TZM y MLR a temperaturas de 1450 y 1800 °C
Comparación de la velocidad constante de fluencia del Mo, TZM y MLR
Material de la chapa a 1450 y 1800 °C

Descripción del material de muestra para las pruebas de fluencia

MaterialTemperatura de prueba [°C]Espesor del material [mm]Tratamiento térmico anterior a la prueba
Mo11001,51200 °C/1 h
14502,01500 °C/1 h
18006,01800 °C/1 h
TZM11001,51200 °C/1 h
14501,51500 °C/1 h
18003,51800 °C/1 h
MLR11001,51700 °C/3 h
14501,01700 °C/3 h
18001,01700 °C/3 h
Límite de elasticidad típico de 0,2 % para Mo
Límite de elasticidad típico de 0,2 % para el material de las barras de Mo y TZM
(diámetro de 25 mm; estado de distensión)
Resistencia típica a la rotura por tracción para el material de las chapas de Mo y TZM
Valores típicos de resistencia a la rotura por tracción para el material de las barras de Mo, TZM y MHC
(diámetro de 25 mm; estado de distensión)
Valores de dureza para el material de barras de Mo, TZM y MHC (25 mm de diámetro,
estado de distensión) en función de la temperatura
Micrografía óptica de una chapa de Mo
Micrografía óptica de una
chapa de Mo (en estado de distensión)
Micrografía óptica de una chapa de Mo
Micrografía óptica de una
chapa de Mo (recristalizada)
Micrografía óptica de un metal de chapa de MLR
Micrografía óptica de un metal de chapa de MLR

Temperatura de transición dúctil-frágil

Al calentar el molibdeno por encima de una determinada temperatura, pierde su fragilidad y se vuelve dúctil. Esta temperatura, que se necesita para conseguir la transición entre fragilidad y ductilidad, se conoce como la temperatura de transición dúctil-frágil, la cual depende de varios factores, incluyendo la composición química y el nivel de trabajo en frío del metal.

La ductilidad y la tenacidad a la rotura de los materiales de molibdeno disminuyen al aumentar el nivel de recristalización; esto significa que la temperatura de recristalización representa un factor decisivo, ya que por encima de la temperatura de recristalización cambia la estructura del material. Esta reestructuración del grano reduce la resistencia y dureza del molibdeno y aumenta la probabilidad de rotura. Se precisan procesos de conformado exigentes —tales como laminación, martillado o estirado— para restaurar la estructura original. La temperatura de recristalización depende en gran medida del nivel de trabajo en frío del molibdeno y de su composición química, particularmente su contenido de dopante. La siguiente tabla resume las temperaturas de recristalización típicas de los materiales de molibdeno básicos.

MaterialTemperatura [°C] para la recristalización al 100 % (tiempo de recocido: 1 hora)
Nivel de deformación = 90 %Nivel de deformación = 99,99 %
Mo (puro)1100-
TZM1400-
MHC1550-
ML13002000
MoILQ12001400
MY11001350
MoRe411300-
MoW301200-

Durante el conformado y el mecanizado del molibdeno y de metales refractarios en general, es importante conocer a fondo las propiedades especiales de este grupo de materiales. En caso de utilizar procesos de conformado, tales como flexión o plegado, estos se deben realizar por encima de la temperatura de transición dúctil-frágil con el fin de asegurar que la chapa se pueda mecanizar con seguridad y sin riesgo de que se formen fisuras. Cuanto más gruesa sea la chapa, más alta será la temperatura necesaria para un conformado sin que se formen fisuras. El molibdeno también es muy apropiado para operaciones de corte y de punzonado, siempre que la herramienta esté debidamente afilada y se haya ajustado correctamente la temperatura de precalentamiento. También se pueden efectuar sin problemas procesos de corte en máquinas extremadamente robustas y potentes. En caso de que tuviera preguntas especiales con respecto al conformado y mecanizado de metales refractarios, estaríamos encantados de ayudarle basándonos en nuestra larga experiencia.

Resistencia química

La excelente resistencia química del molibdeno y sus aleaciones se aprecia especialmente en la industria química y del vidrio. Con una humedad ambiental inferior al 60 %, el molibdeno es resistente a la corrosión. Solo con niveles de humedad superiores se empieza a mostrar una descoloración. En líquidos alcalinos y oxidantes, el molibdeno pierde su resistencia a temperaturas de más de 100 °C. Para aplicaciones que implican el uso del molibdeno en gases y elementos oxidantes y por encima de 250 °C, hemos desarrollado la capa protectora Sibor® para evitar la oxidación. Incluso a temperaturas muy altas, el vidrio fundido, el hidrógeno, el nitrógeno, los gases nobles, los metales fundidos y las cerámicas de óxido fundidas no atacan al molibdeno o tienen un efecto menos agresivo que en otros materiales metálicos.

La siguiente tabla indica la resistencia a la corrosión del molibdeno. Salvo que se indique algo diferente, las especificaciones se refieren a soluciones puras y sin mezclar con oxígeno. Minúsculas concentraciones de sustancias extrañas químicamente activas pueden afectar de forma significativa a la resistencia a la corrosión ¿Tiene alguna pregunta sobre temas complejos relacionados con la corrosión? Estaríamos encantados de ayudarle basándonos en nuestra experiencia y mediante nuestro laboratorio de corrosión interno.

Resistencia a la corrosión del molibdeno
AguaAgua fría y tibia < 80 °C (353 K)resistente
Agua caliente > 80 °C (353 K)no resistente
Agua caliente con inyección de nitrógeno o inhibidorresistente
Ácidos inorgánicosÁcido fluorhídrico < 100 °C (373 K)resistente
Ácido nitroclorhídrico, frío y templadono resistente
Ácido ortofosfórico hasta 270 °C (543 K)resistente
Ácido nítrico, frío y templadono resistente
Ácido clorhídrico, frío y templadoresistente
Ácido sulfúrico < 70 % hasta 190 °C (463 K)resistente
Ácido cromosulfúricono resistente
LejíasSolución de amoníacoresistente
Hidróxido de potasio (KOH < 50 %) hasta 100 °C (373 K)resistente
Hidróxido de potasio (KOH > 50 %)no resistente
Hidróxido sódico (NaOH < 50 %) hasta 100 °C (373 K)resistente
Hidróxido sódico (NaOH > 50 %)no resistente
Solución de hipoclorito de sodio, fría y templadano resistente
Ácidos inorgánicosÁcido fórmico a 20 °C (293 K)resistente
Ácido acético hasta 100 °C (373 K)resistente
Ácido láctico concentrado a 20 °C (293 K)resistente
Ácido oxálico a 20 °C (293 K)resistente
Ácido tartárico a 20°C (293 K)resistente
No metalesBoro hasta 1600 °C (1873 K)resistente
Carbono hasta 1100 °C (1373 K)resistente
Fósforo hasta 800 °C (1073 K)resistente
Azufre hasta 440 °C (713 K)resistente
Silicio hasta 600 °C (873 K)resistente
Flúor a 20 °C (293 K)no resistente
Cloro hasta 250 °C (523 K)resistente
Bromo hasta 450 °C (723 K)resistente
Yodo hasta 450 °C (723 K)resistente
Vidrios fundidos*Hasta 1700 °C (1973 K)resistente

*Salvo vidrios que contengan oxidantes (p. ej., vidrio de plomo)

Resistencia a la corrosión frente a gases
Gas de amoníaco resistente a < 1000 °CAire y oxígeno resistentes a < 400 °C
Gases noblesninguna reacciónNitrógenoninguna reacción
Dióxido de carbono resistente a < 1200 °CHidrógenoninguna reacción
Monóxido de carbono resistente a < 1400 °CVapor de agua resistente a
< 700 °C
Hidrocarburos resistentes a < 1100 °C

Tenga en cuenta que, sobre todo en atmósferas que contienen oxígeno, se produce un alto nivel de oxidación a temperaturas por encima de los 400 °C. Con recubrimientos especiales como, por ejemplo, Sibor®, evitamos la oxidación del molibdeno.

Resistencia a la corrosión frente a materiales constructivos de cerámica en hornos
Óxido de aluminio resistente a < 1900 °CÓxido de magnesio resistente a < 1600 °C
Óxido de berilio resistente a < 1900 °CCarburo de silicio resistente a < 1300 °C
Grafito resistente a < 1100 °CÓxido de circonio resistente a < 1900 °C
Ladrillos de magnesita resistentes a < 1600 °C

La adición de hasta un 30 % en peso de tungsteno como componente de aleación mejora considerablemente la resistencia a la corrosión del molibdeno, por ejemplo, en zinc.

Resistencia a la corrosión frente a metales fundidos
Aluminio resistente a
< 700 °C
Sodio resistente a < 1030 °C
Beriliono resistenteNíquelno resistente
Plomo resistente a < 1100 °CPlutonio resistente a < 900 °C
Plomo con contenido de oxígeno resistente a < 500 °CMercurio resistente a < 600 °C
Cesio resistente a < 870 °CRubidio resistente a < 1000 °C
Hierrono resistenteEscandiono resistente
Galio resistente a < 300 °CTierras raras resistentes a < 1100 °C
Potasio resistente a < 1200 °CPlataresistente
Cobre resistente a < 1300 °CUraniono resistente
OroresistenteBismuto resistente a < 1400 °C
Litio resistente a < 1400 °CZinc resistente a < 420 °C
Magnesio resistente a < 1000 °C Estaño resistente a < 550 °C

Presencia natural y preparación

El molibdeno se conoce desde el siglo III a. C; sin embargo, en aquella época, el término «molybdaena» se refería al grafito y a la galena, que se confundían con la molibdenita presente en la naturaleza. No fue hasta el siglo XVII cuando los científicos se dieron cuenta que la «molybdaena» no contenía plomo. En 1778, Carl Wilhelm Scheele utilizó ácido nítrico para producir óxido de molibdeno blanco (MoO3). Scheele nombró el precipitado blanco «terra molybdaenae» (tierra de molibdeno). En 1781, Peter Jakob Hjelm consiguió por primera vez reducir el óxido de molibdeno, obteniendo así molibdeno metálico; sin embargo, debemos a Jöns Jakob Berzelius el símbolo químico y nuestros conocimientos acerca de las propiedades químicas del molibdeno. El molibdeno puro fue producido por primera vez al inicio del siglo XX mediante la reducción de trióxido de molibdeno (MoO3) con hidrógeno. El mineral más importante para la fabricación de molibdeno es la molibdenita (MoS2). Los mayores yacimientos de molibdeno se encuentran en Norteamérica, Sudamérica y China. En las minas de cobre de Chile, la molibdenita se obtiene como producto secundario en la extracción de cobre. Estos minerales tienen un contenido de molibdeno de aproximadamente un 0,5 % en peso. Los minerales que los acompañan se separan del molibdeno por medio de un proceso de flotación. Tras la aplicación de este método, el concentrado contiene, en promedio, aproximadamente un 85 % de molibdenita (MoS2). El concentrado es sometido a una calcinación a 600 °C. La molibdenita (MoS2) se somete a un proceso de oxidación para formar trióxido de molibdeno (MoO3).

Molymet

Con nuestra participación en la empresa chilena Molibdenos y Metales (Molymet), hemos dado un paso importante para asegurar nuestro suministro de molibdeno a largo plazo. Molymet es el procesador más grande del mundo de concentrados de mineral de molibdeno.

¿Sabía que el concentrado de molibdeno contiene aproximadamente un 0,1 % de renio? Durante el proceso de calcinación, este renio se sublima como heptóxido de renio (Re2O7) y se recupera en el separador de polvo como producto secundario del proceso de preparación de molibdeno.

El concentrado de molibdeno calcinado —u óxido de molibdeno, según su denominación técnica— se sublima a una temperatura de aproximadamente 1000 °C o sometido a una depuración adicional con la ayuda de métodos químicos. En este proceso se obtienen los siguientes productos para la fabricación de molibdeno metálico:

  • ADM (dimolibdato de amonio) (NH4)2O 2MoO3 (blanco)
  • Trióxido de molibdeno MoO3 (verde)

A continuación, sometemos los productos intermedios anteriormente mencionados a un proceso de reducción de dos etapas en presencia de hidrógeno con el fin de obtener molibdeno metálico en polvo. Reducimos el trióxido de molibdeno en una atmósfera de hidrógeno para obtener un óxido de molibdeno ligeramente reducido (MoO2), que muestra un típico color marrón rojizo; por este motivo, el óxido de molibdeno se conoce también como «rojo de molibdeno»:

Proceso de reducción de dos etapas en presencia de hidrógeno con el fin de obtener un polvo metálico de molibdeno

La segunda reducción también se lleva a cabo en una atmósfera de hidrógeno, obteniéndose el producto acabado: un polvo de molibdeno de color gris:

Proceso de reducción de dos etapas en presencia de hidrógeno con el fin de obtener un polvo metálico de molibdeno

¿Cómo lo hacemos? ¡Con pulvimetalurgia!

Pero ¿qué es la pulvimetalurgia? Es sabido que, hoy en día, la mayoría de los metales y aleaciones industriales, tales como aceros, aluminio y cobre, se producen mediante fundición y colada en un molde; en cambio, la pulvimetalurgia prescinde de la operación de fundición, y los productos se fabrican mediante la compactación de polvos de metal, que se someten posteriormente a un tratamiento térmico (sinterización) por debajo de la temperatura de fusión del material. Los tres factores principales en el campo de la pulvimetalurgia son el polvo de metal propiamente dicho, así como las operaciones de compactación y de sinterización. Podemos controlar y optimizar todos estos factores a nivel interno.

¿Por qué utilizamos la pulvimetalurgia? La pulvimetalurgia nos permite producir unos materiales provistos de unos puntos de fusión notablemente por encima de los 2000 °C. El procedimiento resulta especialmente económico cuando solo se producen cantidades pequeñas; además, utilizando mezclas de polvo elaboradas a medida, podemos producir una gama de materiales extraordinariamente homogéneos y dotados de unas propiedades específicas.

El polvo de molibdeno se mezcla con los respectivos elementos de aleación y se introduce en moldes; a continuación, la mezcla se compacta a una presión máxima de 2000 bar. La pieza prensada resultante (conocida también como pieza en verde) se sinteriza después en hornos especiales a temperaturas de más de 2000 °C; durante este proceso, la pieza adquiere su densidad y se forma su microestructura. Las propiedades especiales de nuestros materiales —tales como su excelente estabilidad térmica, su dureza o sus características de flujo— se deben al uso de los métodos de conformado apropiados como, por ejemplo, la forja, la laminación o el estirado. Solo el encaje perfecto de todos estos pasos nos permite cumplir nuestras elevadas exigencias de calidad y fabricar productos de una pureza y calidad extraordinarias.

Óxido
Reducción
Mezcla
Aleación
Comprimimos nuestros polvos de metal y mezclas de polvo con unas presiones de hasta 2 t/cm² (toneladas por centímetro cuadrado) para formar una denominada pieza en verde. Cuando se piden unos productos finales con una geometría especialmente exigente,
Prensado
Sinterización
Forming
calor
tratamiento
Mecánico
tratamiento /
unión
Calidad
garantía
Reciclaje

Puede descargar nuestras fichas de datos de seguridad aquí: